¡Traduttore! ¿Traditore?

Joachim du Bellay, un poeta francés del siglo XVI decía lo siguiente:

“los traductores son más dignos de llamarse traidores, ya que traicionan a los autores a los que pretenden dar a conocer, y les privan de su gloria

También existe en italiano la expresión Traduttore, traditore (literalmente, traductor, traidor“)

Está claro que para muchos autores antiguos la traducción de un texto de un idioma a otro no podía cumplir con el texto de la obra original. Sin embargo, yo creo que la traducción es una de las tareas intelectuales más ingratas, complicadas y a la vez sublimes que existen. De hecho, la traducción es un arte, es el arte de la perfecta comprensión de las dos lenguas implicadas. el arte de entender la manera en que la realidad de una se refleja en la de la otra, el arte de encontrar la equivalencia exacta, y también el arte de ser humilde, de respetar lo que quiso decir el autor, aunque a veces nos suenen mejor nuestras propias palabras.

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